Vogue experimentó el fetichismo y el BDSM de Nueva York

 
Para muchos el BDSM (Bondage y Disciplina; Dominación y Sumisión; Sadismo y Masoquismo) es una práctica extraña y desconocida, mientras que para otros es todo un estilo de vida que va más allá de una forma de experimentar con su sexualidad. ¿Imaginas una fiesta que mezcle el BDSM y música electrónica? De eso trata Bound, una fiesta queer fetichista que se realiza mensualmente en Brooklyn, Nueva York, donde la moda sadomasoquista y la música techno son los ejes principales. La revista de moda internacional Vogue se introdujo en una de estas fiestas y habló con Katie Rex, la mente detrás de este espacio donde se encuentran distintas identidades, látex, cuero y música.
 
 
 
Bound comenzó oficialmente en el 2016, aunque el concepto había estado en la mente de Rex desde el 2012. En un principio no se equería ningún código de vestimenta particular para la admisión, el único deseo de su fundadora era crear una experiencia hedonista multidimensional que fuera segura, interseccional y experimental, ya que como mujer queer no se sentía representada por las fiestas de BDSM a las que asistía. “Desde que estuve al tanto de la sexualidad ya estaba interesada en el BDSM; cuando era adolescente, mis amigas y yo inventábamos algún look representativo e íbamos a South Street en Filadelfia llevándonos unas a las otras con correas”, dice Rex, quien desde muy joven manifestó su interés en la moda fetichista. No fue hasta que se mudó a Brooklyn que encontró un pequeño grupo de amigos queer que asistían a fiestas techno vistiendo accesorios del BDSM que incluían collares, correas, e incluso esposas algunas veces, que realizó pequeñas ediciones de Bound, y con ello aumentaron muchas visitas de otros clientes, por lo que empezó a manifestar lo que podría ser un espacio más seguro para las personas queer que querían experimentar con esto sin prejuicios ni miradas de extrañeza.
 
 
La nueva y expandida Bound que recientemente tuvo lugar en el club “Elsewhere” en Brooklyn, tiene una mirada más inclusiva ya que se tiene claro que la moda del BDSM también ha tomado lugar en el mainstream. Las hermanas Kardashian a menudo lucieron vestidos de látex en los últimos años, y más recientemente, el olímpico Adam Rippon lució un arnés de cuero Moschino para los Premios de la Academia. Katie Rex señala: “La imagen más clara y amplia son los diseñadores como Vex Clothing y Atsuko Kudo, que son claramente muy auténticos en este estilo de vida, están ganando un centavo apenas frente a las celebridades que encargan y usan sus piezas”. Para Rex la moda fetichista es una presentación de fuerza performativa en la naturaleza, y representa la desviación de lo común, pero lo más importante, la autorrealización. La decisión de Rex de montar Bound en una capacidad más grande es su intento de brindar a las personas que podrían tener curiosidad sobre el BDSM, una oportunidad de experimentar esta misma sensación de empoderamiento: “¿Cómo sabrán las personas que desean explorar más si no tienen una primera experiencia de bienvenida con una comunidad?”. Vogue Magazine estuvo en la última fiesta y tomó algunos registros dignos de observar.
 
 
 
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