Michèle Lamy, la matriarca de la moda

Por: Diego Voullieme 

Michèle Lamy es uno de esos pocos íconos excéntricos reales que el mundo de la moda nos va dejando. Ella es mejor conocida como esposa, musa y cómplice creativa del diseñador de modas Rick Owens, pero ella ha sido diseñadora de
ropa, intérprete, productora de cine y restauradora.

Lamy era una de las figuras emblemáticas de la noche y el underground de Los Ángeles a mediados de los años 90´s, ya que era dueña del famoso cabaret-restaurante ¨Les Deux Cafes¨. Entre 1997 y 2003 se le podía encontrar en el club poniéndole fin a esta etapa luego de conocer a Rick. Michéle conoció a Owens a través del novio de éste, contratándolo como diseñador de patrones para su propia línea llamada, Lamy. En 2003, y en ese momento encabezando la exitosa etiqueta Rick Owens, la pareja emigró a una mansión de cinco pisos en el Séptimo Arrondissement de París, donde ahora viven y trabajan.

Por años Michèle ha inspirado a Rick Owens y como el mismo indica, confía plenamente en el instinto de ella. Bastante debe influir la cantidad de experiencias que a lo largo de su vida Michèle ha tenido. Su historia comienza en el seno de una familia parisina acomodada, Lamy comenzó sus estudios en leyes, con solo mirarla es entendible que no se sintiera en su hábitat llevando esa vida. Entonces deja la universidad y comienza a trabajar como stripper, actuando en un cabaret… Como
ella dijo hablando de su vida ¨En mis veintes, quería escapar de mi rica educación provincial, así que abandoné mis estudios como abogado defensor para hacer striptease. Estuve involucrada en las protestas de mayo de 1968 en París y, a
principios de los setenta, quería ser Bob Dylan. Pasé mis treinta años viviendo el sueño californiano rodeado de artistas y dando a luz a mi hija Scarlett Rouge. Mis cuarenta fueron una era emprendedora en Los Ángeles, donde conocí a mi cariño,
Rick Owens, y pasaré mis cincuenta disfrutando de la vida con él¨.

La forma en que la pareja Owens-Lamy se conoció es curiosa. Lamy era amiga del -en ese entonces- novio de Rick Owens, quien los presentó. Con el pasó del tiempo simplemente terminaron en una relación y parecen ser la pareja perfecta.
¨Ella es tan generosa y tan flexible con los plazos y yo no. A ella le gusta la complejidad y la excentricidad de trabajar con artesanos y no siempre tengo la paciencia para eso. El mobiliario es personalizado, esotérico, involucra materiales raros. A ella le encanta eso¨. Afirma Owens.

La necesidad creativa de Michèle Lamy no solo se queda en sus piezas, también afecta su apariencia, lo más reconocible son sus uñas y dedos teñidos con un tipo de vegetal japonés similar al henna y una linea vertical que pinta en su frente
“para mantenerse con los pies en la tierra“, siempre cuidando que no quede demasiado derecha.

Owens la describió como ¨una esfinge hipnótica¨. Estoy tan fascinado por alguien que actúa completamente por instinto y sentimientos, donde es tan pragmática, sensible y amable, comparado con ella, aburrido y conservador¨. En realidad,
realmente se ve como una esfinge, vistiendo una especie de Nemes egipcio. (Klaft) en negro y con una línea vertical pintada en la frente: ¨es simbólico¨, dijo, ¨es lo que me mantiene enraizada¨. Como hechicera, Michèle mira lo oculto como
parte de nuestra humanidad, tiene una colección de máscaras de vudú y piezas de artefactos antropológicos que ella encuentra atractivos. Se viste como Diosa, una chamana y cuando se le a preguntado si alguna vez a sido participe de algún culto a las supersticiones, paganas, ocultas o vudú, respondió: ¨La creencia es una forma de expresar el recuerdo de tus genes¨.

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